“Redemption Song” – libro de Chris Salewicz sobre Joe Strummer. Capítulo 4.3

22 Oct

TRADUCIDO POR: Lepo MacStrummer para RadioValvular.

4.3

*

Anna Mackenzie nació el 13 de enero de 1915. Era la segunda hija de David y Jane Mackenzie. La primera hija mujer. Tras asistir a escuelas locales, optó por una carrera de enfermería. Era una de las pocas elecciones posibles para las mujeres de familias con medios limitados, y concordaba bien con la necesidad presbiteriana de cumplir con los deberes sociales.

El hermano mayor de Anna, David, había muerto joven de peritonitis. La propia Anna estaba empapada en cualidades características de los Mackenzie:

-Autosuficiente, impasible, serena, estoica, irónica, astuta, decidida, cautivadora, atenta y silenciosamente consciente de las vicisitudes de la vida -consideró Iain Gillies.

También era hermosa.

Al mudarse a Aberdeen, 200 kilómetros al sur de Bonar Bridge, Anna hizo sus prácticas en el hospital Forester Hill. Quince años mayor que su hermana Jessie, ella ya era enfermera antes de que Jessie siquiera fuera a la escuela. Después de Aberdeen, Anna fue al hospital Stob Hill, en el borde noreste de Glasgow, y se mudó a un albergue cercano. Anna ascendió a supervisora o enfermera jefe, un puesto con mucha responsabilidad para alguien de poco más de veinte. Un indicativo claro de sus capacidades.

En Stob Hill conoció a Adam Girvan, un enfermero de Ayrshire. Dos veces viajó con él a Bonar Bridge. En 1940 se casaron.

Pero como la Segunda Guerra Mundial había empezado el año anterior, Anna Girvan (así era su nombre de casada) entró al Servicio de Enfermería Reina Alejandra. Mientras tanto, su esposo entró al Cuerpo Médico del Ejército Real. Aunque esperaban estar juntos en el servicio militar, Adam fue enviado a Egipto y Anna se fue a la India. Pasaron tres años hasta que volvió a ver a su marido.

Servicio de Enfermería Reina Alejandra en India (foto a modo ilustrativo)

Ubicada en un amplio hospital militar en Lucknow, al norte de la India, esta mujer del norte de Escocia sufría por el clima.

-Se llevaba severamente mal con el calor -dijo su hermana Jessie.

Postrada por la apendicitis (que debió haber disparado recuerdos de la muerte de su hermano mayor David), la operaron con éxito. Luego la enviaron a recuperarse a un clima más fresco, bien arriba de las montañas.

-En el hospital donde quedó, había una gran vista de los Himalayas.

Ahí, puznándole un forúnculo, conoció a un teniente del regimiento de artillería del ejército indio que se llamaba Ronald Mellor, que había sido reclutado para las fuerzas armadas en 1942.

*

Ronald Mellor nació en Lucknow [India] el 8 de diciembre de 1916. Era el más chico de cuatro hijos: Phyllis, Fred y Ouina nacieron antes que él.

Su padre era Frederick Adolph Mellor, que se había casado con Muriel St. Editha Johannes. Mitad armenia y mitad inglesa, ella era institutriz de una familia india rica. Había una gran población de armenios en Lucknow.

Frederick Adolph Mellor era uno de los cinco hijos de Frederick William Mellor y Eugenie Daniels (una judía alemana), que se habían casado durante la Guerra Bóer [de África], cuando el padre de él vivía en East Budleigh, Devon [Inglaterra]. Poco después se mudaron a la India. La casa familiar, en Lucknow, se llamaba Mansión Jahangirabad. Luego Frederick William Mellor volvió a East Budleigh y se compró una hilera de casas de campo para alquilar. Su hijo Bernhardt llegó a East Budleigh y se casó con la directora del correo local. Phyllis, hija de Bernhardt, todavía vive ahí.

Muriel Johannes era una de las tres hijas de Agnes Eleanor Greenway y el Sr. Johannes. Sus dos hermanas eran Dorothy y Marian. Tras la muerte temprana de su padre armenio, la madre de Muriel, Agnes, se volvió a casar con el Sr. Spiers y tuvieron dos hijas más: Mary y Maggie.

Frederick Adolf Mellor, el abuelo de Joe, trabajaba en un puesto administrativo superior del ferrocarril indio, pero murió de pleuritis en 1917, cuando Ronald todavía era bebé. Tras su muerte, la viuda se casó con George Chalk, que pasó a ser el padrastro de Ronald Mellor. Pero Chalk se fugó hacia Sudáfrica. Y a la abuela de Joe, Muriel Mellor, no le faltaban los problemas. Una confusión social era inherente a las costumbres coloniales de la India. El alcoholismo era parte aceptada de ese mundo, y ella era alcohólica y desquitaba sus exabruptos de borracha con sus hijos.

Gerry King, exprofesora que vive en Brighton, es hija de Phyllis, la mayor de los hermanos de Ron.

-Me contaron que la madre era alcohólica y les solía pegar. Así que mi madre los protegía a los cuatro y se escondían.

En 1927, Muriel Mellor murió principalmente por su adicción a la bebida. En 1999 Joe Strummer me contó que sus dos abuelos paternos habían muerto en un accidente ferroviario en India. Cuando me enteré de la verdad, sospeché que tenía alguna ofuscación con su pasado, como Bob Dylan o Jim Morrison. Pero Gaby (madre de sus dos hijas) dijo que no:

-Joe pensaba que esa era la verdad. Toda la información que le llegaba sobre la vida de su padre en la India era muy confusa, y él siempre estaba tratando de averiguar cuál era la historia real.

El padre de Joe, Ronald Mellor, y su hermano y dos hermanas, luego fueron criados por su abuela Agnes [madre de Muriel]; aunque Mary, su hija [de su segundo matrimonio], tuvo el interés entusiasta de ayudar a criar a los chicos.

-Ronald era el favorito de la tía postiza -dijo Jonathan Macfarland, otro primo de la familia paterna de Joe.

Ronald y [su hermano] Fred fueron educados en el Colegio La Martinière, en calle Dilkusha, Lucknow. Una escuela india muy venerada. Después, Ronald pasó a la Universidad de Lucknow.

Cuando la señora de Adam Girvan conoció al teniente Ronald Mellor, se enamoraron. Ron, que al final de la guerra había ascendido a comandante, era una gran compañía: divertido, sensible, inteligente y elocuente. Su crianza india y su mezcla racial lo hacían parecer poco común para esa mujer con linaje puro de las Tierras Altas.

-Ron era muy exótico y entiendo por qué quedó cautivada Anna -consideró Rona, la melliza de Alasdair Gillies.

El corazón de Anna se vio conmovido por la sensación sutil de tristeza persistente que tenía Ron desde la muerte de su complicada madre. Para algunos, el hecho de que ni siquiera recordara a su padre, sumaba para su aire leve y etéreo de desconcierto permanente.

Decidieron tener una vida juntos. Pero había un problema: Anna seguía casada. El divorcio en esa época era muy raro y no estaba en el vocabulario de los Mackenzie de Bonar Bridge. De todas formas, Anna le comunicó sus intenciones a Adam Girvan. Cuando ella volvió al Reino Unido al final de la guerra, se divorciaron. Anna descubrió que Girvan barrió con la cuenta bancaria en conjunto, apenas se enteró de la relación con Ron Mellor.

-Me acuerdo que mi padre no estaba muy contento con el divorcio -dijo Jessie, la hermana de ella-. Pero mamá no habló mucho.

-¿Pero qué hubieras esperado que hiciera?

-Ni siquiera se hablaba del embarazo. La abuela era muy pero muy estricta -resaltó Jessie.

Anna subió a Bonar Bridge e hizo la paz con sus padres. Con esos modales de las Tierras Altas, de mantener ocultos los asuntos íntimos, el divorcio se mantuvo en secreto para todos, incluídos sus hijos.

-Mi mamá me contó que Anna había estado casada, pero nunca le contó a mi papá -dijo Rona [prima de Joe], describiendo el comportamiento típico de los Mackenzie.

-No me sorprendió. Las cosas pasan -dijo el Tío John, flemático como de costumbre.

Joe no se enteró de eso hasta que estuvo en los Clash.

-Me acabo de enterar de que mi mamá estuvo casada antes -dijo, contento-. Parece que era un poco rápida.

Ron Mellor llegó a Londres y entró a trabajar en el Ministerio de Asuntos Exteriores como oficinista. Considerado altamente prestigioso, el M.A.E. solo aceptaba candidatos considerados ambiciosos. Estaban sujetos a un chequeo de seguridad supuestamente riguroso.

Pronto, Ron y Anna se casaron. En una foto del día de la boda, el 22 de octubre de 1949, su bigote delgado y pillo al estilo Clark Gable, y su saco cruzado, le dan la apariencia arquetípica de un rompehogares como los que interpretaba el comediante Terry Thomas. Y en cierta forma lo era.

Los recién casados se mudaron a un departamento del último piso, subiendo cuatro pisos por las escaleras, en Sussex Gardens al 22, en la zona sórdida de Paddington. Vivieron ahí dos años. Mientras tanto, Anna tomó un puesto de jefa de enfermería en uno de los hospitales más grandes de Londres: St. George’s, pegado a Hyde Park Corner.

Ron viajaba al Ministerio de Asuntos Exteriores, en Whitehall, todos los días, estudiando las complejidades de enviar y decodificar mensajes, con lo cual se iba a ganar el puesto de empleado de cifrado, un rol de naturaleza top-secret, que se enfatizaba por el crecimiento de la Guerra Fría. A la manera de los empleados de esos puestos, creó una cortina de humo, describiéndose ante sus parientes como “tercer secretario del tercer subsecretario”.

David Nicholas Mellor nació el 17 de marzo de 1951 en Nairobi, Kenya, donde Ron Mellor tuvo su primer cargo en el exterior. Rápidamente Ronald fue transferido a Ankara, Turquía. Por razones poco claras, la familia Mellor había estado en Alemania un tiempo inmediatamente anterior a la mudanza a Ankara. Tenían una reserva en el Expreso de Oriente, desde París hasta Estambul. Viajaron desde Alemania a la capital francesa por ruta. Llegando tarde, Ron avisó por teléfono. Empleando un protocolo diplomático, logró retrasar la partida de ese tren prestigioso, y Anna le contó a su hijo más chico sobre la corrida por la plataforma, siendo observados por los pasajeros que esperaban.

En Ankara, el 21 de agosto de 1952, Anna Mellor dio a luz a su segundo hijo, John Graham Mellor. Criado con ayuda turca en el hogar familiar, aprendió una forma simplificada del idioma.

La habilidad de Ron Mellor para codificar y decodificar mensajes, no pasó desapercibida para los poderosos. Lo transfirieron a la embajada británica en El Cairo, que le estaba prestando mucha atención a las proclamas fervorosas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser, quien pronto iba a provocar la Crisis del Suez al nacionalizar el vital canal.

En ese mundo al estilo John Le Carré [un escritor de novelas de espionaje], la familia Mellor se mudó a una casa desocupada por un diplomático que se llamaba Donald Maclean y su esposa Melinda. Anna se quejaba del pésimo gusto de Melinda para las cortinas y las hizo reemplazar.

Ron Mellor almorzaba habitualmente con un amigo cercano de Maclean, llamado Kim Philby. Invariablemente, el almuerzo consistía en poco más que una botella de vodka. Maclean y Philby, junto a Guy Burgess, iban a huir hacia la Unión Soviética. El trío de intelectuales había estado trabajando para Moscú.

Kim Philby

Es interesante que con el correr de los años, Ron Mellor demostró cada vez más, tener una filosofía política marxista. Una inclinación manifiesta, que puede parecer sorprendente para alguien que trabajaba a ese nivel.

El círculo social de las funciones diplomáticas, implicaba (al igual que para gran parte del personal de la embajada) que el alcohol fuera esencial en las dietas de Ron y Anna. Ron siempre optaba por el gin con tónica, y se fastidiaba cuando se lo servían con una rebanada de limón. Anna tenía un ropero con vestidos de noche, y se esforzó para aprender a jugar al bridge, al que detestaba en secreto.

-Pero eso es lo que había que hacer en la vida de las embajadas -resaltó Maeri, otra prima de Joe por parte de los Mackenzie.

Anna se reía mordazmente con sus hermanas de una publicación titulada Esposas Diplomáticas, la revista interna de las esposas de la embajada.

-Anna no se quejaba. No era quejosa. Pero creo que no le gustaba El Cairo -dijo su hermana Jessie.

Al crecer, sus hijos David y John aprendieron a servir tragos y a actuar tiernamente como mozos juveniles. Una anécdota que adquirió el estatus de leyenda en la familia Mackenzie, contaba que cuando Anna llevó a los chicos a cortarse el pelo en El Cairo, Johnny se retorció tanto, que enfureció al peluquero árabe hasta el punto en que tuvo que meter la cabeza abajo de la canilla para calmarse.

En 1956, dos meses antes de la invasión de Suez por tropas británicas y francesas, Ron Mellor fue transferido de nuevo a la Ciudad de México. De todos los destinos extranjeros de Ron, en este fue en el que Anna estuvo más feliz. En una fotografía de ella con sus dos hijos, en la Ciudad de México, ella tiene puestos lentes de sol curvados al estilo Sophia Loren, que enfatizan su belleza de estrella de cine. Se ve tremendamente glamorosa, como el tipo de chica que se encontraba en el backstage de un reci de los Clash. Como para subrayar la sofisticación de su esposa, Ron compró un Cadillac 1948 tamaño barco, para transportar a su familia.

No mucho después de que llegaran a la Ciudad de México, la zona fue golpeada por una serie devastadora de terremotos. Una noche, mientras estaban cenando, las luces empezaron a mecerse. Ron y Anna salieron corriendo de la casa, con David y John en brazos, y se sentaron en medio del pasto, lejos de estructuras que se balancearan. Cuando los temblores parecían haber cesado, Anna intentó llevarle algo de calma y normalidad a la vida de los chicos, dándoles un baño. De repente, el agua empezó a volcarse por los costados, por el regreso de los temblores. Esa noche Ron y Anna llevaron las camas de los chicos a su pieza, para poder morir juntos.

En la Ciudad de México, a Ron Mellor se le desarrolló una úlcera y le causaba problemas la altura. En 1957 la familia Mellor fue enviada de regreso a Londres.

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