The Damned: un cuento épico

3 Dic

Por Scott Rowley, para teamrock.com – octubre de 2017
Traducción: Lepo para RadioValvular.

Una historia rápida de las leyendas punk The Damned. Incluye: gargajos, vómito, sidra, sulfato, mansiones embrujadas, chizitos, discusiones, separaciones y rock peligrosamente fuerte, loco y malo.

-En un momento vino Lemmy y me dijo “Quiero hablar con vos sobre tu alcoholismo” -dice Captain Sensible-. Bueno, cuando alguien como Lemmy te dice eso, lo escuchás. Me dijo: “Acordate: no importa lo que tomás o cuánto tomás. Importa a qué velocidad tomás”.

El Capitán termina su Grolsch y pide un vaso de agua.

-Me sorprende gratamente haber superado todo y seguir vivo -dice.

Bienvenidos a un cuento épico sobre vivir rápido y música más rápida. Los Damned fueron la primera banda punk británica en publicar un disco; la primera banda punk británica en girar por Estados Unidos; la primera en separarse (1978) y la primera en rearmarse seis meses después (cuando los Clash iban recién por su segundo disco).

Tuvieron más cambios de formación que la cantidad de cenas que comió Marlon Brando, incluyendo brevemente tanto a Lemmy de Motorhead como a Jon Moss de Culture Club. Su guitarrista se volvió una estrella pop que usaba boina roja. Se convirtieron en un sinónimo del movimiento gótico de los ’80 e impactaron en los rankings de ventas con “Eloise”. En el camino, les dispararon, les pegaron, los estafaron, los escupieron y los persiguieron perros de tres patas.

Conozcan a Brian James, guitarrista, compositor y el hombre que fue The Damned durante un lapso corto:

-Tomábamos bastantes anfetaminas -dice Brian- pero bebíamos mucho, así que las necesitábamos para estar despiertos -se encoje de hombros-. Me gusta tocar rápido y fuerte.

Conozcan a Dave Vanian, vocalista y aspirante a vampiro:

-La gente preguntaba “por qué estás en una banda” -dice Dave- y otra gente decía “Bueno, quiero beber lo más que pueda, tomar la mayor cantidad de drogas que pueda, coger todas las mujeres que pueda” y todo eso. Lo que yo quería era la mansión embrujada en el cerro, con murciélagos volando alrededor y un laboratorio. Y si conseguía que entraran un par de chicas ahí, bárbaro.

Conozcan a Captain Sensible, eventual leyenda punk, estrella pop novedosa y bajista, guitarrista y compositor de los Damned:

-En la banda teníamos un dicho -dice Captain-: “La primera regla es que no hay reglas”. Soy un chabón de clase obrera. Yo era un limpiador de baños genuino. Rat era limpiador de baños. Dave era un sepulturero genuino. Si alguien viene y me dice “¿Podés hacer una publicidad de chizitos?”, ¿se supone que tengo que decir “¡Andate a la mierda! ¡No voy a hacer esa bosta! ¡Voy a mantener mis principios, loco, andate a la mierda! ¡No necesito 50 lucas!”, cuando estoy comiendo fideos y viviendo en un depto municipal? No creo. Yo digo “¡Dame esa plata!”

Conozcan a Rat Scabies, pionero punk, provocador y réplica de Keith Moon en los Damned:

-… -dice Rat- … .

Según todas las versiones, normalmente no es tan callado. Como verán se negó a ser entrevistado sobre los Damned. Tuvo una pequeña pelea con el resto de la banda por un… asuntito de negocios.

Una lástima, pero así son los Damned: un cuento tempestuoso con gargajos, vómito, sidra, sulfato, mansiones embrujadas, chizitos, discusiones, separaciones y rock peligrosamente fuerte, loco y malo.

Tal como lo dijo alguna vez All Music Guide: “los Damned no eran revolucionarios. Eran patanes borrachos que hacían cualquier cosa con tal de joder”. Es una mala interpretación, que no favoreció a la banda con el paso de los años. Mientras los Sex Pistols fueron protagonistas de películas, documentales y libros y los Clash obtuvieron un hit número uno póstumo y un Premio Ivor Novello a la Trayectoria, los Damned fueron pasados por alto.

-Ya en la primera época éramos unos marginados -dice Vanian- porque decíamos lo que realmente sentíamos, en vez de que nos pusieran palabras en la boca. Siempre me pareció que la postura política de los Clash venía de su manager, más que nada. El manager de los Clash, Bernie Rhodes, parecía haber escuchado sobre cómo le fue a los MC5 en los ’60 y decidió copiar eso. La gente cree en declaraciones como “Estamos acá solamente por los pibes” y nosotros los escuchábamos decir cosas como “Oh, ¿a qué hora viene la limusina?”

Mientras Johnny Rotten vertía negatividad encima de todo (envasada agradablemente con ropa de Vivienne Westwood) y los Clash se esforzaban al máximo para vivir según un manifiesto, los Damned eran totalmente distintos.

-Simplemente adoptamos ese personaje que era lo más problemático y caótico posible sobre el escenario -dijo Rat.

Generalmente, eso implicaba destrucción empujada por el alcohol, desnudez, vómitos, comportamiento imprudente, excesos verbales y toneladas de gallos. En otras palabras: el tipo de estupidez que hace la gente joven de clase obrera.

-La política me interesaba solamente en términos de agitar las cosas -dice Brian-. Si las cosas son chatas y aburridas y estás programado para ser como tus abuelos, algo está mal. Algo está mal si te tenés que pasar toda la vida trabajando por una puta miseria. No gritábamos sobre la anarquía ni hacíamos la gran Clash, pero nunca estuvimos para eso. Simplemente nos encantaba la música y solamente queríamos tocar. Se trataba de la expresión y la acción. La diversión era una yapa. Jodíamos un poco sobre el escenario, pero lo mismo cumplíamos.

Tampoco eran hipócritas:

-En la gira Anarchy in the UK [la efímera gira punk junto a los Pistols, los Clash y Johnny Thunders] estábamos al fondo de una trafic. Ellos iban a hoteles cuatro estrellas. No éramos hipócritas. Decíamos que queríamos plata. Sería estúpido decir otra cosa. O sea, queríamos vivir de algo. Y en algún sentido, eso nos clasificó como marginales.

El ómnibus de la gira Anarchy, sin los Damned.

Significativamente, los Damned se negaban a dejarse llevar por la idea de que toda la música surgida antes del punk fuera para hippies.

-Nos negábamos a dejarnos llevar por esa cosa de los “viejos pedorros” -dice Vanian-; eso de decir que toda la música vieja era una basura. Siempre estuvimos solamente en contra del material que sí era una basura.

Dicho eso, el ambiente musical en esa época carecía extremadamente de entusiasmo.

-En el ’76 no había nada que escuchar -dice Captain, fan confirmado de Santana y Hendrix-. No me gustaba mucho The Band y Little Feat y todo eso. Clapton se había ido por el inodoro y esa cosa del country rock lento no era lo mío. Y era eso o los Osmonds. Así que cuando surgieron los Ramones, fue una revelación. El “¡1-2-3-4!”. ¡De eso se trataba!

-Los rankings eran bastante pedorros en esa época -recuerda Dave, quien, siendo adolescente en Hemel Hempstead, disfrutaba las bandas de garaje de los ’60, como los Seeds y Strawberry Alarm Clock, además de lo primero de Gene Vincent, Alice Cooper y la música de películas-. Logré ver a los New York Dolls cuando vinieron en el ’73 o el ’74. Estaban como en un periodo de retroceso al periodo de las Shangri Las de los ’50. Johnny Thunders me parecía un guitarrista bárbaro y por supuesto Brian había surgido de una camada larga de guitarristas tipo Keith Richards.

El guitarrista Brian James había tocado en Phun City, el festival legendario de 1970 en Worthing, que había sido el festival gratuito más grande del Reino Unido. Con el ala militante del hippismo como artistas principales (los MC5, los Pretty Things, Pink Fairies, etc.), tuvo una influencia enorme en el joven Brian. Cuando su rock de alto octanaje no logró captar público en el Reino Unido, lo llevó a una audiencia más agradecida, en Europa.

-Tuve una banda previa a los Damned, que se llamaba Bastard, y estábamos ubicados en Bruselas -dice-. Nadie de Inglaterra nos contrataba. Simplemente, éramos demasiado copados para ellos. Era la consecuencia del hippismo; el pub rock (esto era en el ’73/’74). Así que rajamos a Bélgica, donde a la gente le copaban las bandas estadounidenses como los Stooges, MC5, los Dolls, Lou Reed, toda esa gente buena. Cuando volví en el ’76, me agrupé con un par de chabones de Inglaterra: Tony James y Mick Jones. Estaban tratando de armar una banda que se llamaba London SS. Y después empezamos a probar gente y yo estaba simplemente re re sorprendido de la gente que salía de la oscuridad. Realmente les copaba ese tipo de música. Un año antes no había rastros de ellos.

-Conocí a Brian por medio de un aviso en Melody Maker -dice Captain-. Tenía visión. Tenía un plan: dominar el mundo con música punk thrash. Y tenía un montón de canciones que eran exactamente lo que yo quería escuchar. Los hacía bosta a todos y no había nada parecido de este lado del Atlántico.

Brian ya se veía con el baterista Chris Miller, pronto rebautizado Rat Scabies cuando (en una prueba para London SS) apareció una rata en la sala de ensayo. En ese momento Miller tenía sarna. Su nombre quedó sellado: Sarna de Rata.

-Para mí, el punk era como un puto sueño hecho realidad -dice Brian-. De repente pude tocar esas canciones que había escrito. Encontré músicos con una mentalidad similar. Encontré a Rat; eso fue un puto afrodisíaco. Un baterista que quería tocar como yo. Y nos presentaron a unos chabones que se llamaban Sex Pistols y tocaban no con el mismo estilo musical, pero con una actitud totalmente negativa hacia todo el material hippie tonto que todavía persistía. Después Mick se unió a un par de chabones y armaron los Clash. Tony James armó Generation X. Había mucha actitud. Las bandas se formaban y se separaban, formando otras bandas. Durante un tiempo fue una época muy fascinante.

Dave Vanian pasaba tiempo en la tienda de Malcolm McLaren y Vivienne Westwood, que en ese momento se llamaba Too Fast To Live, Too Young To Die, y luego se convertiría en Sex.

-Entré a la industria musical con engaños -dice Dave-. Yo cantaba en mi pieza y me di cuenta de que podía sostener una o dos notas. McLaren buscaba juntar gente y le dije que yo cantaba en bandas locales. Supongo que le gustó mi aspecto. Yo estaba todo de negro, pero con un aspecto un poco raro. Todo maquillado, pelo parado y botas de abuela de 20 centímetros de altura: botas estilo victoriano con cordones, con unos tacos enormes. Supongo que me veía bastante andrógino y me criticaban muchísimo. Siempre me metía en peleas. Era una pesadilla. Cuando entró Captain, tenía el pelo de tirabuzón, como Marc Bolan. Me acuerdo que Malcolm dijo “No lo quiero. ¡Es simplemente un puto hippie!”.

Mientras McLaren se fue a manejar a los Sex Pistols, se formó el núcleo de los Damned. Brian le preguntó a Dave si le gustaría probarse como cantante.

-Me enteré de que había otro chabón que se iba a probar, así que llegué temprano para ver cómo era. Nunca apareció, así que conseguí el laburo yo. Lo raro es que el chabón que nunca apareció era Sid Vicious. Muchas veces me preguntaba si él habría sido el cantante de los Damned si hubiera aparecido.

Conseguir el laburo, significaba que Dave tenía que dejar su trabajo como sepulturero, en Hemel.

-En realidad lo hacía solamente para tener tiempo para pensar en qué carajo iba a hacer con mi vida -dice-. Pero me ofrecieron beneficios y cosas para que me quedara. Te digo una cosa: yo ganaba muchísima más plata cavando tumbas que con los Damned.

“New rose” salió en octubre de 1976, ganándole por un pelo a “Anarchy in the UK” de los Sex Pistols en ser la primera grabación publicada por una banda punk británica. Stiff los apuró para que se metieran al estudio a grabar el single y un disco antes que los Pistols, y ese ritmo coincidió con la música. No paraba de hacer lío.

-El disco era crudo -dice Sensible-. Son todas tomas únicas y prácticamente no hay arreglos. Alimentado a base de sulfato y sidra, si no recuerdo mal. Lo terminamos en dos días con el productor Nick Lowe. Actualmente no parece tan rápido, pero en esa época, la gente decía “¿aceleraron el disco?”. Ridículo. Pero es crudo y no suena para nada pulido, comparado al material de los Pistols. O sea, si le sacás a Rotten, podría ser Bad Company o alguien así. Me parecía lento y pomposo. Nos reímos cuando escuchamos “Anarchy”. No lo podíamos creer.

El martilleo de la batería de Rat, los riffs afilados y los solos cortos y chillones de Brian, el bajo maniático de Sensible y la voz rugida de Vanian creó el sonido de una banda apurada por ir al grano (o más probablemente al bar). Versión frenética y furiosa de los Stooges y MC5, hacía que los Clash parecieran tímidos y los Pistols solemnes.

El single salió en octubre; el disco quedó programado para febrero y entre medio estuvo el pequeño asunto de la Gira Anarchy in the UK con los Sex Pistols, los Clash y Johnny Thunders and the Heartbreakers.

La gira empezó el 3 de diciembre. Ya el 7, los Damned habían sido despedidos y etiquetados como “traidores punk”: en Derby, el municipio se negó a dejar tocar a los Pistols, pero dijo que las otras bandas podían. Los Clash y los Heartbreakers se negaron, pero los Damned estaban dispuestos a pensarlo. Y eso los convirtió en vendidos. Si le creés a la versión de Malcolm McLaren, fue así.

-La verdad es que la única razón por la que Malcolm quería a los Damned en la gira, era poque los Pistols casi nunca habían tocado afuera de Londres. Creo que los Clash nunca habían tocado afuera de Londres. Y nosotros sí. Teníamos un poco de público, así que quería asegurarse de que los Damned estuvieran en la grilla. De otra forma, a 50 kilómetros de Londres no iba a haber nadie.

“La noche anterior, todas las bandas estaban probando sonido, cuando los Pistols entraron corriendo: ‘¡No lo van a poder creer! Acabamos de estar en el programa de Bill Grundy… bla bla bla’. Se reían de eso. Al otro día, estaban en todos los putos diarios. Bill Grundy fue despedido. Todo eso. Y todo el efecto de eso llegó a los dos días de la gira. En ese momento, la grilla era: los Pistols como banda principal, los Damned antes de ellos y Johnny Thunders and the Heartbreakers y los Clash primeros.

“A la segunda noche de la gira, Malcolm empezó a insultar a nuestro encargado de giras. Era como un administrativo de Stiff. No era un encargado experimentado ni nada. Simplemente estaba ahí para asegurarse de que llegáramos a nuestros hoteles y esas cosas. No viajábamos con el resto. Ellos tenían apoyo de las discográficas EMI, CBS y esas cosas. Tenían un ómnibus grande. Nootros teníamos una trafic chica. No éramos parte de la ‘pandilla de Malcolm McLaren’. Malcolm le hizo pasar un mal rato a ese pibe y le dijo ‘No necesito a los Damned’ y toda esa mierda, así que se largó a llorar. Así que entré echando humo e insulté a Malcolm: ‘¿Qué mierda te pasa?’. Por aquellos días no me importaba una mierda. A decir verdad, estaba listo para hacerlo cagar. Pero él tenía guardaespaldas. Así que resultó ser un gran enfrentamiento.

“Malcolm quería que los Damned subieran a tocar primeros, después los Heartbreakers y después los Clash. Se convirtió en un gran acto político. Mientras tanto, los recis se suspendían porque los organizadores se ponían nerviosos por la mala prensa. Malcolm nos tiraba toda esa mierda y había gente que se contactaba con nuestra oficina y decía ‘¿Los Damned van a tocar de todas formas?’. Fuimos a algún lugar, como Manchester, y nos dimos con que las fechas estaban suspendidas, pero lo mismo nos querían a nosotros: ‘A la mierda, toquemos’ ¿Qué se supone que teníamos que hacer? ¿Decir ‘oh no, ¡no vamos a tocar si nuestro amigo Malcolm no quiere!’? ¿Entendés? ¡A ese desgraciado casi lo mato!”

El incidente, como fue difundido por la prensa musical, le arruinó parte de la credibilidad a la banda. Años después, seguía siendo distorsionado en el respetado libro punk de Jon Savage, England’s Dreaming: los Damned no eran tan buenos; los Clash querían estar más arriba en la grilla; los Damned no eran de confianza.

-Un sinsentido total. Savage y McLaren reescribieron las cosas -dice Sensible-. Ellos se niegan a darnos ningún crédito por inventar cosas o tener inteligencia. Así que claro: el punk no empezó en los bares de calle Portobello con las bandas. Fueron McLaren y Vivienne Westwood. No tuvimos nada que ver.

La Gira Anarchy no fue la única de la que echaron a los Damned. Tampoco duró mucho su rol de teloneros de los rockeros estadounidenses Flamin’ Groovies.

-Me temo que no estaban a la altura nuestra -dice Captain-. Para ser honesto, en esa época no me hubiera gustado trabajar con los Damned. Era bastante peligroso, me imagino. Salir con vida de eso… no exagero: había una cantidad seria de demencia. Si el hotel estaba pegado a otro edificio, saltábamos de techo en techo, chupadísimos, solamente para sacar la bandera del techo. ¡Yo le tengo miedo a las alturas! Cosas que uno hace cuando está perdido.

“Hicimos hacer banderas que decían ‘¡Escupan ahora!’ Colgábamos las banderas detrás de la banda con la que trabajábamos. El público, por supuesto, obedecía, y la banda quedaba totalmente cubierta de cosas. Una banda telonera tenía el vestuario completo de pesca (impermeables y todo) ¡y lo usaba todas las noches en vivo! ¡Los Flamin’ Groovies no estaban de acuerdo! Nunca habían visto algo así. Había otra banda que vino de Nueva Zelanda, que se llamaba Split Enz. Tenían cortes de pelo raros y ropa extraña, y en Australia conmocionaban a la gente con su aspecto. Salieron al escenario, en el Reino Unido ¡y el público los conmocionó a ellos! Se volvieron a su casa en el primer avión. Eran días bastante maniáticos.

Split Enz

La manía continuó. Para el segundo disco, Brian decidió que quería un segundo guitarrista. Rat y Captain no estaban de acuerdo.

-Nos parecía que Brian podía cubrir eso -dice Captain-. Cuando tenés una pared grande de ruido, no hacen falta dos personas que hagan eso. En las audiciones, hicimos todo lo posible para causarle rechazo a la gente.

¿Como qué?

-Los escupíamos mientras audicionaban. Tocábamos con los pantalones y calzoncillos bajos hasta los tobillos, orinábamos en el piso. Esas cosas. De las 30 ó 40 personas que vimos ese día, la mayoría no duró ni una canción. Un personaje, Lu, puso todo. Le encantó. Se llamaba Robert Edmonds pero le decíamos Lu: apócope de Lunático. Dijimos: “traigan a ese lunático. ¡Fue el único que tuvo huevos!”

El disco Music for Pleasure, grabado con Lu y producido por Nick Mason de Pink Floyd (los Damned comparten empresa editorial con Floyd y al principio querían a Syd Barrett), fue una desilusión para la banda, los admiradores y los críticos. Actualmente, Brian culpa a la empresa discográfica por apurarlos a entrar al estudio con canciones a medio terminar; el estudio cheto donde se grabó y el hecho de que la banda estaba destruida.

¿Por qué no habían descansado?

-Nos tenían todo el tiempo de gira -dice Brian-. Todo el tiempo trabajando. Querían que entrara plata.

El disco salió en noviembre del ’77. Fue el segundo en un año. Y a pesar de destacarse “Problem child”, “Stretcher case baby” y “Creep”, no cumplió las expectativas.

En su gira británica de ese mes, Jon Moss (más conocido luego por ser el baterista de Culture Club), reemplazó a Rat Scabies.

Jon Moss, Lu Edmonds, Dave Vanian, Brian James y Captain Sensible, 1977.

-Rat tuvo una pequeña crisis nerviosa en Francia. Armó un campamento en medio de su habitación de hotel. Fue bastante tierno, en cierta forma -se ríe Brian-. Pero se había tomado una botella de coñac o algo así y amenazaba con saltar por la ventana. A esa altura, nuestro único momento de normalidad eran los 45 minutos sobre el escenario. Solamente ahí nadie nos metía cosas por la garganta o por la nariz. Fuera del escenario la gente… celebraba. Y es difícil desconectarse cuando no estás acostumbrado. Y creo que eso afectó a Rat. Se había enfiestado mucho. Muchísimo.

Jon Moss tomó su lugar en la gira británica, pero las pruebas en busca de un baterista nuevo permanente no fueron tranquilas. Apareció un rockero viejo que había tocado para gente como Gene Vincent y Eddie Cochran.

-Tenía unas anécdotas bárbaras -dice Brian- y uno no conoce gente así muy seguido. Había muchos bateristas haciendo fila. Me daban un poco de lástima. Pero los dejamos esperando y nos fuimos al pub… dos horas.

Brian había perdido el interés.

-Se lo dije a los otros chabones: ‘miren, quiero separar la banda’. Creo que el Capitán no estaba muy contento con eso. Pero no estaba funcionando.

-Era el bebé de Brian -dice ahora Captain-. Nos creó con su visión y sus canciones. Y cuando pasa eso, la gente te dice “vos sos el talentoso de la banda; no necesitás al resto”. Creo que la gente le decía eso a Brian. Yo estaba bastante chivo, para ser honesto. Los inodoros me hacían señas. ¡Me decían que habían dejado mi puesto vacante para que volviera! Yo no sabía qué hacer conmigo. Seis meses después, nos reunimos sin Brian.

Captain pasó a su primer amor, la guitarra principal, y consiguieron un bajista nuevo, Algy Ward, que previamente estuvo con los punks australianos The Saints. Los integrantes restantes, mientras tanto, descubrieron una química compositiva que no sabían que existía. El primer intento del Capitán para hacer una canción, fue “Love song”, un azote pop punk feroz, de dos minutos y medio. Llegó al puesto 20. El disco resultante, Machine Gun Etiquette, ahora, para muchos, es el mejor.

-Creo que la gente pensó que nos habían borrado del mapa -dice Vanian-. El compositor de nuestro disco hit se había ido. El guitarrista se había ido. Cualquiera pensaría que se había acabado. Pero Captain siempre fue un guitarrista bárbaro y cuando todos empezamos a componer, fue obvio que había mucha química. Fuimos en distintas direcciones y creo que eso es lo que mantuvo viva a la banda, de alguna manera. Cada disco va hacia algún lado.

The Black Album, de 1980, fue un vinilo doble y un guiño intencional al White Album de los Beatles. Ni tan indulgente ni tan genial como la creación de los Fabulosos Cuatro, de todas formas, por ser de una banda punk, corrió los límites. La maravillosa y épica “Curtain call”, de 17 minutos, ocupaba un lado completo del vinilo. El compositor de bandas sonoras y mago del teclado Hans Zimmer, produjo History of the World Pt. 1. Mientras tanto, Dave Vanian, demostró ser uno de los cantantes más peculiares y talentosos de la época.

-Mi voz bajó una octava -dice-. Pude llegar a notas mucho más graves que antes. Como consecuencia, tampoco podía llegar a las notas altas.

Algy Ward se fue; entró Paul Gray. Y en esa época produjeron su propio disco, en un chiquero de Gales.

Paul Gray, Vanian, Sensible, Scabies.

-La empresa discográfica dijo “No se pueden producir solos. Eso es una sentencia de muerte” -recuerda Dave-. Estaban como locos. Mandaron a un chabón a escuchar el resultado; así que grabamos un tema pésimo, con voces desafinadas y todo tipo de boludeces, y preparamos todo para que cuando él entrara al estacionamiento con el auto, yo le estuviera disparando con una escopeta a uno de la banda, que huiría gritando “¡Nunca más voy a trabajar con esta banda!”. El chabón llegó en medio de todo ese caos, entró, escuchó el tema horrible, pegó la vuelta y dijo “¡suena bárbaro!”.

A pesar de la falta de éxito comercial, la banda había llegado a tener una buena racha. El disco siguiente, Strawberries, fue incluso mejor: canciones pop concisas, con melodías bellas, ganchos rockeros geniales, arreglos inteligentes y una producción brillante. Cambiaron de sello discográfico, y perdieron y ganaron personal. Roman Jugg entró en teclados. Pero todavía los grandes hits les eran esquivos. Bueno, no a todos ellos. La versión de “Happy talk” de Rogers and Hammerstein, hecha por Captain Sensible, grabada en broma para llenar espacio en un disco solista en el que estaba trabajando, se publicó como single en junio del ’82, meses antes del lanzamiento de Strawberries. Llegó al puesto 1 y convirtió a Sensible en estrella pop revelación.

-Supongo que pasa en otras bandas, pero normalmente no le pasa al guitarrista -dice Captain-. Sounds me había descrito como “uno de los cerdos más asquerosos del mundo”. Éramos bastante ácidos y asquerosos, y el chiste fue que yo no era el tipo de persona que cantaría una canción así. Al principio la gente la escuchaba por esa razón, y después se volvió un hit monstruoso. ¡Un par de meses antes yo había hecho un single con los anarco-punk Crass! Ése era yo. El de “Happy talk” no.

Durante el siguiente par de años, aparecieron las tensiones.

-Pensé que podíamos coexistir, pero simplemente no me di cuenta de que no iba a funcionar -dice Sensible-. Me acuerdo de una fecha en el norte de Gales, donde me vino a buscar una limusina y me llevó rápidamente a hacer algo promocional, y el resto se tuvo que meter al fondo de una trafic. Eso les debe haber molestado.

Vanian no concuerda:

-Eso nunca me preocupó -dice-. Toda esa boludez de la gente “vendida”. Si la gente de la tele quiere pagar un auto lindo para que te pase a buscar, ¿por qué no aprovechar eso? ¿Para qué vas a ir en el bondi de mierda? Aceptalo. No va a durar para siempre. Para mí estuvo bárbaro, porque teníamos ese gran personaje excéntrico, parte de nuestra herencia británica, subiéndose a una limusina, diciendo “Prestame cinco mangos. Oh, ¡andate a la mierda, viejo!”. Lo que pasa con Captain es que lo que ves es lo que hay. No es una actuación. Él es un tipo genuinamente raro.

No todo estaba perdido. Los Damned hicieron su regreso más grande hasta el momento. Con su material nuevo obtuvieron un contrato con un sello multinacional, MCA; Roman Jugg pasó a la guitarra y “Grimly Fiendish”, un tema cómico acelerado, tipo Madness gótico, llegó al puesto 21 en el Reino Unido.

En el disco Phantasmagoria coquetearon con el gótico (aunque de una manera mucho más divertida y melódica que el fatalismo severo de Sisters of Mercy o Fields of the Nephilim). Llegó al puesto 11 y fue relanzado en 1986, cuando un single que estaba fuera del disco llegó al puesto dos en el Reino Unido; su ubicación más alta en los rankings de ventas: “Eloise”, un cover del hit de los ’60 de Barry Ryan, escrito por su hermano Paul.

-Tengo una lista de covers que siempre quise hacer, y ése estaba en la lista -explica Vanian-. Me gustaba la letra de Paul Ryan porque no es tan directa como uno piensa al principio. Superficialmente, parecen canciones azucaradas de amor, pero en realidad son todas canciones retorcidas sobre situaciones raras. La letra original de “Eloise” estuvo prohibida por la BBC. Es sobre una obsesión que tenía con una stripper.

“Es una historia triste. Cuando hicimos el cover, terminé en la tele con Paul y Barry, haciendo entrevistas, y estuvo bárbaro. Un chabón querible. Reavivamos todo su  interés en la escritura y salió y se compró un teclado y empezó a componer de nuevo. Grabó algunos demos y fue el último trabajo que hizo en su vida. Se suicidó en un ataque depresivo. De hecho, tengo un demo de una canción que me dio, y en algún momento tal vez la hagamos. Es sobre John Lennon y probablemente es la última canción que escribió”.

MCA los apuró a entrar al estudio para hacer el disco siguiente, a pesar de las protestas de la banda. El resultado, Anything, fue el peor disco de su carrera: sobreproducido y sin canciones clásicas. Por primera vez, la banda enfrentó el desinterés absoluto de los admiradores y de la discográfica. MCA los despidió a fines de 1987 y empezaron una serie de recitales de reunión.

-Las cosas realmente se empezaron a apagar para nosotros -dice Vanian- Lo de MCA se había terminado y cierta gente de la banda se había acostumbrado a ese tipo de vida. Básicamente no sabíamos qué iba a pasar.

Mientras que el ambiente de la música popular se aferró al grunge y luego al Britpop, los Damned parecían fuera de sintonía. Vanian se dedicó a su proyecto paralelo The Phantom Chords, mientras que a Rat se le ocurrió un plan. Según Vanian, la idea era grabar un disco de canciones del guitarrista Allan Lee Shaw y publicarlo solamente en Japón. Con la plata de eso, iban a ir al estudio a trabajar en un disco de los Damned propiamente dicho. El disco Not of this Earth se publicó en Japón y después en Estados Unidos, contra los deseos de Vanian, pero con la aprobación de Rat. Eso implicó el fin de una relación larga.

-No tengo ningún resentimiento hacia Rat -dice Vanian-. Durante un tiempo no nos hablamos, pero ahora sí. Aunque me llevó un tiempo superarlo.

Seis meses después, en febrero del ’96, los Damned se juntaron sin Scabies pero con Sensible. La pareja de Vanian, Patrica Morrison, ex-Gun Club y Sisters of Mercy, entró como bajista. Años de tocar y componer resultaron en un contrato discográfico con Nitro Records, de Dexter Holland de The Offspring. El disco Grave Disorder, fue un regreso increíble. Le siguió So, Who’s Paranoid?, siete años después. En los Premios Classic Rock de 2012, ganaron el Premio a la Contribución Destacada.

-Algunas personas brillan mucho y por un tiempo se debilitan, y después vuelven de repente, mejor que nunca -dice Vanian-. No sé si alguien ha sido brillante constantemente en toda su trayectoria. Al menos no si tuvieron una trayectoria larga. Al principio tenés hambre y estás en la lona. De alguna manera, ¡seguimos igual! Tal vez eso nos da una ventaja.

-Sí -dice Captain- A mí no se me ocurre ninguna banda que sea asquerosamente rica y haga buena música. ¿A vos? Y nosotros siempre estuvimos secos.

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